Bueno al fin se terminaron los días de fiesta y todo vuelve a la normalidad. Los efectos me dejaron con algún kilito más, pero eso se va pronto con el gimnasio y la piscina.
Me regalaron la ilusión, con que mi sobrina abría su regalo de Reyes, y su sonrisa junto un grito de alegría, al descubrirlo. La frase “Gracias padrino, pensaba que se les olvido mi regalo. Estoy muy contenta.”. Yo no puede contener mi emoción, dándole un abrazo con un beso.
La sonrisa y la inocencia ella, me hizo recordar mi niñez, cuando mis padres me daban sus regalos haciéndome creer que habían sido los Reyes.